Implante de pectorales

La musculatura desarrollada y bien definida es signo de masculinidad. Es por eso que muchos hombres sueñan con obtener unos pectorales perfectos y se pasan horas en el gimnasio para conseguirlos.

Sin embargo, algunos hombres no logran desarrollar bien sus pectorales pese a los entrenamientos y a las rutinas con pesas.

El implante de pectorales te permitirá disfrutar de ese pecho musculado que siempre has deseado tener y te aportará esa apariencia varonil que tanto ansías.

 ¿Quién puede hacerse un implante de pectorales?

Los candidatos ideales para someterse a esta operación estética son aquellos hombres que pese a ejercitarse regularmente y mantener una dieta saludable, no consiguen desarrollar unos buenos pectorales.

Es importante que el paciente goce de un buen estado de salud. También debe ser realista con los resultados esperados. El implante de pectorales aumentará su autoestima y mejorará su apariencia física.

 ¿Qué hay que hacer antes de la operación?

En la consulta previa a la intervención, el cirujano plástico evaluará tu estado de salud y tomará medidas de tu tórax. En base a este análisis, el médico discutirá las distintas posibilidades quirúrgicas y el volumen y material del implante más apropiados.

También te dará una serie de indicaciones que deberás cumplir para evitar posibles complicaciones durante y después de la cirugía. El médico te recomendará dejar de fumar, evitar alimentos ricos en grasas y harinas y dejar de tomar algunos medicamentos.

 ¿En qué consiste la cirugía?

Durante la operación, se hace una incisión en la axila y se introduce el implante en un bolsillo justo detrás del músculo pectoral. El procedimiento suele hacerse bajo anestesia general y, por lo general, el paciente podrá volver a casa ese mismo día.

Los implantes están fabricados con silicona sólida y no contienen gel. De esta forma, se consigue darle al músculo la firmeza de un pectoral bien desarrollado.

 ¿Cómo estaré después de la intervención?

Tras la cirugía, deberás llevar un chaleco compresivo durante al menos dos semanas. Es posible que sientas algunas molestias al principio y que surjan algunos moratones. Ambos remitirán a los pocos días.

Deberás hacer reposo absoluto durante las primeras 48 horas. También debes evitar levantar los brazos, conducir, tomar el sol y realizar sobreesfuerzos durante un tiempo. A los pocos meses ya podrás llevar una vida totalmente normal.

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