fbpx

 Labio leporino y paladar hendido

El labio leporino es una malformación consistente en una hendidura en uno o los dos lados del labio que puede llegar a extenderse hasta la nariz. Esta anomalía se desarrolla durante la fase de gestación del bebé, en la que el labio no se desarrolla correctamente.

Por su parte, el paladar hendido se da cuando, durante la etapa fetal, el paladar no se cierra completamente. La hendidura resultante puede extenderse hasta dentro de la nariz y, a menudo, va asociado con el labio leporino.

Se trata de malformaciones bastante frecuentes que afectan a uno de cada 700 niños. Por lo general, pese a tener estas deformaciones, los niños son sanos y, como mucho, pueden presentar problemas relacionados con la alimentación.

 ¿Cuándo debe realizarse esta intervención?

Si tan solo tienen labio leporino, se recomienda operar a los bebés durante los primeros meses de vida, cuando su peso no supera las 12 libras.

La cirugía de reparación del paladar hendido, al tratarse de una intervención más complicada, el niño debe ser mayor. Lo más habitual es operarle entre los 9 y los 18 meses, pero antes de los dos años de edad.

 ¿Qué hay que hacer antes de la operación?

El tratamiento del labio leporino y el paladar hendido es delicado y requiere del trabajo de un equipo multidisciplinario para determinar el tratamiento y la cirugía específicos y mantener un seguimiento del niño a lo largo de su etapa de crecimiento.

En la consulta previa a la intervención, el cirujano plástico discutirá contigo los detalles de la cirugía y responderá a todas tus preguntas acerca de la operación y la posterior recuperación del bebé.

 ¿En qué consiste la cirugía?

La cirugía de reparación del labio leporino consiste en unir los dos lados de la hendidura mediante puntos de sutura. Aunque el resultado es excelente, la cicatriz será permanente.

Respecto a la intervención para recomponer el paladar hendido, la operación se basa en la realización de incisiones en ambos lados del paladar y la unión de los dos extremos, reconstruyendo así el techo de la boca.

 ¿Cómo estaré después de la intervención?

En la mayoría de los casos, los puntos de sutura se disolverán al cabo de unos días. En una semana, el dolor y la hinchazón habrán remitido. Es posible que el bebé muestre síntomas de congestión nasal los días posteriores a la cirugía.

Hasta los 10 días después de la cirugía, el bebé deberá mantener una dieta blanda. A su vez, deberá evitar utensilios y juguetes para la boca. Por lo demás, tu hijo podrá jugar y caminar normalmente, aunque deberá evitar golpearse la boca.

¡Contacta con nosotros!

Financiación 100% - Diagnóstico y Asesoramiento Gratuitos.

Solicita Información sin compromiso.

error: Contenido protegido !!
Abrir chat
¿Cómo puedo ayudarte?